Durante los meses de septiembre y octubre, AMED continúa desarrollando, en colaboración con Educo y la Unión Europea, diversas acciones enmarcadas en los proyectos “Niñez segura, futuro brillante” (Línea 1) y “Por una infancia respetada y libre de violencias” (Línea 2). Ambos proyectos tienen como propósito prevenir la violencia hacia la infancia y adolescencia, promover entornos familiares seguros y fortalecer la convivencia y el bienestar emocional en la comunidad.
Septiembre: talleres que invitan a reflexionar y crear
El 16 de septiembre se celebró el inicio oficial del proyecto con el mensaje “¡Futuro libre de violencia!”, marcando el comienzo de un itinerario de actividades que recorrerá diferentes municipios y distritos de Madrid para acercar la sensibilización a toda la comunidad. El taller “Chapas y Tattoos” se realizó los días 20 y 21 en el Centro Cívico Sector III de Getafe, ofreciendo un espacio creativo donde adolescentes pudieron expresar, a través del arte, mensajes de igualdad, respeto y diversidad.
Por otra parte se llevó a cabo el taller “Ciberacoso” en el Espacio de Igualdad Juana Doña, abordando los riesgos del entorno digital y promoviendo una comunicación segura y libre de violencia en redes sociales.
AMED participó activamente en la Semana de la Proximidad, una iniciativa que busca fortalecer el tejido social y acercar los recursos comunitarios a la ciudadanía.
Durante el evento, se presentaron las líneas de trabajo de ambos proyectos y se compartieron materiales de sensibilización con las familias y entidades locales, consolidando nuevas alianzas para seguir promoviendo espacios seguros, inclusivos y libres de violencia.
Octubre: continuidad y creatividad
En octubre, las actividades continúan con propuestas dirigidas a diferentes edades y contextos.
La programación incluyó el taller “¿Y tú, a qué jugabas?”, que promueve el juego intergeneracional y el aprendizaje compartido entre abuelos, abuelas y nietos/as; el taller “Cómic infantil”, que utiliza la narración visual como herramienta de expresión emocional y prevención de la violencia; y la actividad “Duelo migrante”, orientada a acompañar los procesos emocionales de las familias en contextos de migración.
El mes cerrará con una sesión de arteterapia y un cuentacuentos sobre gestión emocional en la infancia, reforzando la importancia del bienestar emocional desde las primeras etapas de vida.
«Educar cura, empodera y protege. Cada taller, cada encuentro y cada conversación construyen una red más fuerte para que la infancia crezca libre de violencia.”
